Es evidente como los parques de Medellín se han convertido en un espacio de ocio para el consumo de drogas y ya no un espacio para la recreación de los niños, niñas y adolescentes. Esta actividad ha conllevado a diversos problemas entre la comunidad asociado a las drogas, como la acumulación de basuras, la degradación de los parques, y problemas de convivencia entre los vecinos. Es tan grande este problema publico que hasta los ciudadanos han tenido que tomar medidas a título personal para echar en todo el sentido de la palabra a los consumidores de droga con actitudes ofensivas y amenazantes y sin la ayuda de las autoridades competentes respaldas por la ley. Frente a este problema publico quedan interrogantes sobre un diagnostico claro sobre los problemas de salud publica entre los niños, niñas y adolescentes.

Desde los últimos años la permisividad de las autoridades frente a la ley al consumo de drogas a permitido la libertad una pasividad que puede expresarse hasta exagerada. En belén San Bernando donde habito, he podido observar a lo largo de la última década como cientos de jóvenes entre los 18 y 35 años se dirigen a los parques como un lugar apropiado en sociabilidad para el consumo de drogas. Las horas de consumo de drogas es prácticamente todo el día, principalmente entre el medio día y las horas nocturnas, sin embargo, es importante anotar que no son en todos los parques, son grandes parques donde están los vendedores de droga o como lo describen las autoridades “plazas de vicio”, lugar en el cual donde esta mas concentrado los consumidores.

Los jóvenes a lo largo del tiempo han cambiado sus formas de recreación a medida que cambia la tecnología, las redes sociales, el empleo y el costo de vida. La conducta frente a estos cambios y la educación que han recibido en su hogar y la influencia de su círculo de amistades ha permitido el acceso deliberado al consumo de drogas, antes visto por la sociedad como un tabú y ahora como una conducta normalizada y en algunos casos establecida sin ningún prejuicio para la salud. Por lo tanto, han asumido como un lugar apropiado para el consumo y la sociabilidad en los parques, considerando un acto propio sin la afectación de terceros en cuando a la salud. Ahora bien, su consumo genera desechos residuales que se dispersan en los parques, como pitillos donde se empaqueta el tabaco de mariguana, bolsitas de tusi, botellas de cerveza, paquetes de comida y si tienen más cosas excrementos caninos regadas por los parques.

Esta conducta aparte de la acumulación de basuras y desechos ha generado malestar entre los vecinos por los malos olores y la degradación del espacio publico causando sensaciones de inseguridad y un mal espacio de recreación para los niños y niñas e inclusive para quienes sacan a sus mascotas como parte su recreación. Por otro lado, entre los vecinos asociado a la sensación de inseguridad se teme una lucha entre las bandas criminales por las plazas de vicio y ocurran hostigamientos entre los consumidores y vendedores de vicio y puedan ocurrir asesinatos y por lo tanto una degradación en los barrios. Es evidente que es problema publico sea notorio la ausencia de la policía como agente de control al consumo de drogas, sin un control estricto pues no habrá una disminución de la problemática y por lo tanto más jóvenes y adultos serán atrapados por la adicción a las drogas.

 Existe en la cultura popular un comentario sobre el efecto en la salud sobre el consumo de drogas, principalmente de mariguana. Afirman que la marihuana al ser consumida no genera ninguna adicción o que no genera efectos para los pulmones o a nivel psicológico. Son afirmaciones superficiales en la que no se detalla la condición de adicción o simplemente desde los estudios actuales sobre los efectos secundarios del consumo de mariguana, ya el hecho de consumir diariamente durante un mes completo mariguana es una adicción impulsiva al consumo, adicionalmente afecta los pulmones, los dientes, los labios, la garganta y el esófago mediante una degradación consecutiva de lo leve a lo grave, también los individuos consumidores cambian su conducta social, se reúnen con amigos o personas consumidoras tomando sus conductas como habituales, y en los entornos que lo hacen acumulación de basuras tanto en sus hogares como en lugares públicos y la falta de aseo personal.

El consumo de drogas, principalmente de mariguana, en los parques de la ciudad de Medellín es un problema público y creciente que afecta principalmente a los jóvenes y adultos su salud, sus hogares y a terceros en los parques públicos. Es una actividad recreativa y degenerativa que carece de control de las autoridades competentes, principalmente la policía. Esto a conllevado a un conjunto de problemas puntuales afectando a las comunidades y vecinos en la que han tomado acciones por cuenta propia. Sin un control directo y constante o tomando acciones preventivas será un problema recurrente que puede llegar con el tiempo a problemas graves y sin solución alguna.  

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Soy Jose Loaiza

Soy economista y analista de datos. Me interesa comprender los fenómenos económicos, sociales y humanos a través del análisis, la investigación y la escritura. En este espacio exploro ideas sobre economía, sociedad, psicología y comportamiento, buscando conectar datos, teoría y pensamiento crítico