Al graduarme de economista en el año 2023 tuve muchos planes para trabajar en grandes compañías y con un gran salario resolviendo problemas económicos. Me creía un factor invaluable para empresas en el mercado laboral, con el tiempo me fui dando cuenta que estaba tremendamente equivocado. En frente tuve muchas distracciones que impedían concentrarme a profundidad en todo aquello que construía mi carrera, prácticamente viva con una enfermedad crónica, esta corresponde al cáncer intelectual que padece la generación Z: las redes sociales, existen mas distracciones, pero es la que cobra mas relevancia en la actualidad, ya que los jóvenes la tienen en su celular las 24 horas en 7 días de la semana. Luego de darme cuenta del problema que arrastraba mi progreso, comencé un proceso de reorganización de cada habilidad con las que soy muy bueno, básicamente me tome en la tarea en concentrarme a profundidad en cada habilidad y eliminar todas las distracciones.
Las redes sociales son como un dulce que nunca se acaba. Esta ahí a nuestra disposición para ver videos de como otras personas se vuelven ricas a costillas de sus seguidores, personas de la farándula contando sus intimidades, videos de políticos teniendo sus peleas caprichosas entre sus opositores, videos de inteligencia artificial completamente absurdos, y un sinfín de contenidos que en esencia la gran mayoría de personas no aplican en su vida y que realmente no agregan valor por ningún motivo aparente. Estuve 10 años aproximadamente perdiendo mi tiempo en redes sociales, creyendo que estaba haciendo algo realmente provechoso para las áreas de mi vida, que estaba construyendo relaciones sociales a medida que crecía en seguidores o cuando veían mi contenido o porque daban likes a mis fotos y videos. En todo ese tiempo, me dí cuenta de que no obtuve nada bueno para mi vida personal y profesional, únicamente perdí tiempo valioso.
En 10 años de adicción de uso de redes sociales pude hacer un balance de todo lo que perdí en habilidades cognitivas. La primera fue la habilidad de escribir, me considero una persona no muy buena escribiendo, principalmente por la redacción y porque suelo mezclar muchas ideas para explicar un razonamiento, la segunda habilidad fue el pensamiento cuantitativo y la tercera la concentración en las tareas importantes. Algo fundamental que hace el uso diario y repetitivo de las redes sociales es desenfocar la atención, ya que según investigaciones psicológicas esta descrito como la satisfacción espontanea, significa hacer algo fácil que produce un gran placer, por lo tanto, hacer tareas difíciles conducen al uso repetitivo de las redes sociales, ya que requiere de concentración profunda con gran cantidad de tiempo. No obstante, el punto no es el placer, el punto es el beneficio tangible adquirido en el largo plazo, al trabajar en las habilidades cognitivas los resultados se prolongan en el tiempo, el uso de las redes sociales es solo instantáneo, ya que por mi experiencia nunca logré aplicar en un 95% lo que pude ver.
Hoy mi nueva rutina para recuperar mi capacidad cognitiva corresponde a escribir de algún tema que tenga en mente desde el día anterior o inclusive desde semanas atrás, además de leer dos veces al día y practicar en los softwares de programación relacionados a mi carrera profesional. En mis lecturas y en algunos podcasts de reconocidos científicos del lenguaje. La informática y la psicología afirman que trabajar en habilidades difíciles cognitivamente conllevan a hábitos saludables que se prolongan el tiempo y a mantener el desarrollo neuronal, es decir la ciencia demuestra en esencia como podemos evaluar las habilidades en las que podemos trabajar y ver resultados positivos para nuestras vidas.
Retomar hábitos es un proceso lento e intencional en la que dejamos atrás los malos hábitos, es decir el costo de oportunidad de mejorar nuestras por la degradación personal. Recuerdo muy bien que en la universidad los profesores en el primer semestre siempre nos recordaban el principio del costo de oportunidad de invertir casi todo nuestro tiempo presente estudiante en vez de invertir en ocio, en otras palabras, es considerar los beneficios futuros de ser un buen estudiante hoy para ganar mucho en el futuro. Todas las decisiones que tomamos en el presente son un costo de oportunidad, y no hacer lo necesario para ganar en el futuro es condenarse al fracaso. Por lo tanto, después de muchos años de soberbia retomo el costo de oportunidad como algo tangible y real que siempre será verdadero siempre y cuando lo aplique en mi vida, con el fin de recuperar el rumbo como economista.
Nosotros tenemos muchas distracciones en la actualidad con tanta tecnología y entretenimiento gratuito, en la que nos aleja de construir valor para nuestras vidas. Las redes sociales son el principal distractor, en especial para la generación Z, no luchar con esto es la ruina total. El simple hecho ser consientes del mal que hacemos usándolas es el primer paso para cambiar y retomar buenos hábitos que dejamos en el pasado y empezar con nuevos, para que en nuestras vidas podamos tener crecimiento y una vida consiente de nuestras acciones. Yo soy un ejemplo del mal que me hice y de las acciones correctivas que me vi obligado hacer para ser un mejor profesional y ver que estoy cumpliendo mis metas personales, y no sentir que estoy perdiendo mi tiempo valioso visto como el costo de oportunidad.


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